VOLUMEN 6, Nro. 12 / JULIO-DIICIEMBRE 2024

ISSN: 2708 – 6631 / ISSN-L: 2708 - 6631 / Pp. 88 - 109

www.propuestaseducativas.org

 

Colaboración internacional y redes científicas en los países andinos: Análisis de coautorías en Scopus (2000–2024)

 

International collaboration and scientific networks in Andean countries: Analysis of co-authorships in Scopus (2000–2024)

 

Yamily del Carmen Betancourt Duno

yamilyacademia@gmail.com

https://orcid.org/0000-0003-3563-6706

Universidad Nacional Experimental “Rafael María Baralt” Cabimas, Venezuela

 

Recibido 6 de marzo 2024 | Arbitrado: 26 de marzo 2024 | Aprobado 28 de abril 2024 | Publicado 03 de julio 2024

 

https://doi.org/10.61287/propuestaseducativas.v6i12.6

 

RESUMEN

La colaboración científica internacional se ha consolidado como un factor determinante para el desarrollo de la investigación en América Latina, particularmente en los países andinos. Este estudio analiza las tendencias de colaboración científica y las redes de coautoría en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú durante el período 2000-2024, utilizando datos bibliométricos de la base Scopus. Se empleó un enfoque cuantitativo con análisis de redes sociales y técnicas bibliométricas para examinar la evolución de la producción científica, los patrones de colaboración internacional y la estructura de las redes de coautoría. Los resultados revelan un crecimiento exponencial en la producción científica regional, con Colombia y Ecuador liderando en términos de colaboraciones internacionales. Se identificó que el 40% de las colaboraciones extrarregionales corresponden a países europeos, principalmente España, mientras que el 38% involucra a América del Norte, especialmente Estados Unidos. Las áreas temáticas predominantes incluyen medicina, agricultura, ingeniería y ciencias ambientales. El análisis de redes muestra que Colombia presenta la mayor centralidad de grado (0.909), seguido por Perú (0.636) y Ecuador (0.545), mientras que Bolivia enfrenta desafíos significativos en su integración a las redes científicas internacionales. Estos hallazgos contribuyen a la comprensión de los patrones de colaboración científica regional y proporcionan evidencia empírica para el diseño de políticas de ciencia y tecnología orientadas al fortalecimiento de la cooperación internacional en la región andina.

 

Palabras clave: Colaboración científica; Países andinos; Redes de coautoría; Producción científica

 

ABSTRACT

International scientific collaboration has become a determining factor for research development in Latin America, particularly in Andean countries. This study analyzes scientific collaboration trends and co-authorship networks in Bolivia, Colombia, Ecuador, and Peru during the 2000-2024 period, using bibliometric data from the Scopus database. A quantitative approach was employed with social network analysis and bibliometric techniques to examine the evolution of scientific production, international collaboration patterns, and co-authorship network structure. Results reveal exponential growth in regional scientific production, with Colombia and Ecuador leading in terms of international collaborations. It was identified that 40% of extra-regional collaborations correspond to European countries, mainly Spain, while 38% involve North America, especially the United States. Predominant thematic areas include medicine, agriculture, engineering, and environmental sciences. Network analysis shows that Colombia presents the highest degree centrality (0.909), followed by Peru (0.636) and Ecuador (0.545), while Bolivia faces significant challenges in its integration into international scientific networks. These findings contribute to understanding regional scientific collaboration patterns and provide empirical evidence for designing science and technology policies aimed at strengthening international cooperation in the Andean region.

 

Keywords: Scientific collaboration; Andean countries; Co-authorship networks; Scientific production

 

INTRODUCCIÓN

 

La colaboración científica internacional ha experimentado un crecimiento exponencial en las últimas décadas, consolidándose como un mecanismo fundamental para el avance del conocimiento y la innovación tecnológica a nivel global (Wagner et al., 2001). En el contexto latinoamericano, y particularmente en los países andinos, esta dinámica colaborativa adquiere especial relevancia debido a las limitaciones estructurales en términos de financiamiento, infraestructura de investigación y recursos humanos especializados que caracterizan a la región (Lemarchand, 2012). La Comunidad Andina, integrada por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, representa un espacio geopolítico de particular interés para el análisis de patrones de colaboración científica, no solo por sus vínculos históricos, culturales y lingüísticos, sino también por las disparidades significativas en sus sistemas nacionales de ciencia, tecnología e innovación (Sebastián, 2007).

La producción científica en América Latina ha mostrado un crecimiento sostenido durante las primeras décadas del siglo XXI, aunque con marcadas asimetrías entre países y regiones (Santa & Herrero Solana, 2010). Según datos de la UNESCO (2021), la región invierte apenas el 0.56% de su Producto Interno Bruto en investigación y desarrollo, cifra significativamente inferior al promedio mundial del 2.3% y muy por debajo de los estándares de países desarrollados. Esta limitación presupuestaria ha impulsado a los países andinos a buscar estrategias de colaboración internacional como mecanismo para acceder a recursos, tecnologías y redes de conocimiento que de otra manera serían inaccesibles (Gaillard, 1994).

El análisis bibliométrico de la colaboración científica ha emergido como una herramienta metodológica robusta para comprender los patrones de cooperación internacional en investigación (Glänzel & Schubert, 2004). La base de datos Scopus, desarrollada por Elsevier, constituye una de las fuentes más comprehensivas de literatura científica revisada por pares, indexando más de 25,000 revistas de 5,000 editores internacionales (Burnham, 2006). Su cobertura temporal extensa y su representatividad disciplinaria la convierten en una fuente ideal para estudios longitudinales de colaboración científica, particularmente en regiones como América Latina donde la visibilidad internacional de la producción científica ha sido históricamente limitada (Mongeon & Paul-Hus, 2016).

Los estudios previos sobre colaboración científica en América Latina han identificado patrones consistentes que caracterizan la región. Russell et al. (2007) analizaron la colaboración científica entre países latinoamericanos durante el período 1975-2004, utilizando datos del Science Citation Index, y encontraron que los países más pequeños tienden a mostrar niveles más altos de colaboración internacional, especialmente en colaboraciones intra-regionales que involucran países fuera de la región. Sus hallazgos revelaron que el 40% de las colaboraciones extra-regionales corresponden a países europeos y el 38% a América del Norte, con predominio en las áreas de biología, salud, física y química.

En el contexto específico de los países andinos, Álvarez-Muñoz y Pérez-Montoro (2015) realizaron un análisis cuantitativo de la producción científica de Ecuador en el contexto andino durante 2000-2013, utilizando datos del SCImago Journal & Country Rank. Su investigación documentó un crecimiento interanual positivo de la producción científica ecuatoriana, con concentración en las áreas de agricultura y medicina, que representaban aproximadamente la mitad de la producción total. Además, identificaron niveles significativos de colaboración internacional, particularmente con países de la región andina y con socios extra-regionales tradicionales como España y Estados Unidos.

Más recientemente, Gutiérrez-Sánchez et al. (2025) condujeron un análisis bibliométrico comprehensivo de la región andina, Panamá y España para el período 2012-2022, empleando metodologías avanzadas como HJ-Biplot y MANOVA-Biplot. Sus resultados confirmaron que Colombia y Ecuador demuestran liderazgo en colaboraciones internacionales y calidad de investigación, mientras que España mantiene una posición dominante en producción científica global. Conversamente, Bolivia enfrenta desafíos sustanciales con bajo rendimiento en la mayoría de indicadores bibliométricos, lo que subraya la necesidad de inversiones estratégicas en infraestructura de investigación.

El análisis de redes sociales aplicado a la colaboración científica ha proporcionado insights valiosos sobre la estructura y dinámica de las comunidades de investigación (Newman, 2001). Las métricas de centralidad, incluyendo centralidad de grado, intermediación y cercanía, permiten identificar actores clave en las redes de colaboración y comprender los mecanismos de difusión del conocimiento (Wasserman & Faust, 1994). En el contexto latinoamericano, López-López et al. (2023) aplicaron análisis de redes de coautoría para examinar la colaboración internacional en psicología, identificando patrones de clustering regional y la emergencia de países como Colombia y Chile como nodos centrales en las redes de colaboración disciplinaria.

La importancia de la colaboración científica internacional trasciende la mera producción de publicaciones, extendiéndose hacia la formación de recursos humanos, la transferencia de tecnología y la construcción de capacidades institucionales (Katz & Martin, 1997). En los países andinos, donde las universidades y centros de investigación enfrentan limitaciones significativas en términos de infraestructura y financiamiento, las colaboraciones internacionales representan oportunidades críticas para acceder a equipamiento especializado, metodologías avanzadas y redes de conocimiento global (Velho, 2004).

El período 2000-2024 resulta particularmente relevante para el análisis de la colaboración científica andina, ya que coincide con importantes transformaciones en las políticas de ciencia y tecnología de la región. Durante estas dos décadas, países como Colombia y Ecuador implementaron reformas significativas en sus sistemas de educación superior e investigación, incluyendo la creación de agencias nacionales de ciencia y tecnología, programas de becas para formación doctoral en el exterior, y sistemas de incentivos para la publicación científica (Ordóñez-Matamoros et al., 2010). Estas políticas han tenido impactos diferenciados en los patrones de colaboración internacional, generando dinámicas que requieren análisis empírico detallado.

La presente investigación se propone llenar vacíos importantes en la literatura existente sobre colaboración científica andina. Primero, extiende el período de análisis hasta 2024, capturando desarrollos recientes en las políticas científicas regionales y sus impactos en los patrones de colaboración. Segundo, emplea un enfoque metodológico integrado que combina análisis bibliométrico tradicional con técnicas avanzadas de análisis de redes sociales. Tercero, proporciona una perspectiva comparativa comprehensiva de los cuatro países andinos, identificando similitudes y diferencias en sus estrategias de internacionalización científica.

Los objetivos específicos de esta investigación incluyen: (1) caracterizar la evolución de la producción científica en los países andinos durante 2000-2024; (2) analizar los patrones de colaboración internacional y su distribución geográfica y temática; (3) examinar la estructura de las redes de coautoría e identificar actores clave; (4) evaluar el impacto de las políticas científicas nacionales en los patrones de colaboración; y (5) proporcionar recomendaciones para el fortalecimiento de la cooperación científica regional e internacional.

La relevancia de este estudio se fundamenta en su potencial para informar el diseño de políticas públicas orientadas al fortalecimiento de los sistemas nacionales de ciencia, tecnología e innovación en la región andina. En un contexto global caracterizado por la creciente importancia del conocimiento como factor de competitividad económica y desarrollo social, comprender los mecanismos de colaboración científica internacional resulta fundamental para el diseño de estrategias efectivas de inserción en las redes globales de conocimiento (Castells, 2010).

 

METODOLOGÍA

Esta investigación adopta un enfoque cuantitativo basado en análisis bibliométrico y técnicas de análisis de redes sociales para examinar los patrones de colaboración científica internacional en los países andinos durante el período 2000-2024. El diseño metodológico integra múltiples técnicas analíticas para proporcionar una perspectiva comprehensiva de la evolución de la colaboración científica regional.

Los datos bibliométricos fueron extraídos de la base Scopus (Elsevier), reconocida como una de las fuentes más comprehensivas de literatura científica revisada por pares a nivel global (Falagas et al., 2008). La selección de Scopus se fundamenta en su amplia cobertura disciplinaria, que incluye más de 25,000 revistas de 5,000 editores internacionales, y su representatividad geográfica, particularmente relevante para estudios en América Latina donde la visibilidad internacional de la producción científica ha sido históricamente limitada (Archambault et al., 2009).

La estrategia de búsqueda se diseñó para capturar la totalidad de la producción científica con afiliación institucional en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú durante el período 2000-2024. Se utilizaron los códigos de país estandarizados por Scopus y se aplicaron filtros temporales para delimitar el período de análisis. Los criterios de inclusión comprendieron todos los tipos de documentos indexados en Scopus, incluyendo artículos de investigación, artículos de revisión, comunicaciones breves, cartas al editor y documentos de conferencias. Se excluyeron documentos sin información de afiliación institucional clara o con errores evidentes en la codificación geográfica.

Se calcularon múltiples indicadores bibliométricos para caracterizar la producción científica y los patrones de colaboración internacional. Los indicadores de producción incluyeron el número total de documentos por país y año, la tasa de crecimiento anual de la producción científica, y la distribución de la producción por áreas temáticas según la clasificación de Scopus. Los indicadores de colaboración internacional se basaron en el análisis de las afiliaciones institucionales de los autores, identificando documentos con coautores de diferentes países.

El índice de colaboración internacional se calculó como el porcentaje de documentos con al menos un coautor afiliado a una institución extranjera, siguiendo la metodología estándar en estudios bibliométricos (Frame & Carpenter, 1979). Se calcularon índices específicos para colaboración intra-regional (entre países andinos), colaboración extra-regional (con países fuera de la región andina), y colaboración por regiones geográficas específicas (Europa, América del Norte, América Latina no andina, Asia, África y Oceanía).

El análisis de redes sociales se aplicó para examinar la estructura de las colaboraciones científicas internacionales, utilizando el software NetworkX en Python (Hagberg et al., 2008). Se construyeron redes de coautoría a nivel de países, donde los nodos representan países y las aristas representan colaboraciones científicas, ponderadas por el número de documentos en coautoría.

Se calcularon múltiples métricas de centralidad para identificar actores clave en las redes de colaboración. La centralidad de grado mide el número de conexiones directas de un nodo, indicando la extensión de las colaboraciones de un país. La centralidad de intermediación identifica países que actúan como puentes entre diferentes grupos de colaboradores, facilitando la transferencia de conocimiento. La centralidad de cercanía mide la proximidad promedio de un nodo a todos los demás nodos en la red, indicando la eficiencia en el acceso a recursos de conocimiento distribuidos en la red (Freeman, 1978).

Se emplearon técnicas de análisis de series temporales para identificar tendencias en la producción científica y los patrones de colaboración internacional. Se calcularon tasas de crecimiento anual compuesto para caracterizar la evolución de la producción científica por país. Se aplicaron técnicas de suavizado exponencial para identificar tendencias de largo plazo en los índices de colaboración internacional, controlando por variaciones estacionales y fluctuaciones de corto plazo.

El análisis de tendencias se complementó con la identificación de puntos de inflexión en las series temporales, utilizando técnicas de detección de cambios estructurales para identificar períodos de aceleración o desaceleración en el crecimiento de la colaboración científica. Estos análisis permiten relacionar cambios en los patrones de colaboración con eventos específicos en las políticas científicas nacionales o desarrollos en el contexto internacional.

La distribución temática de la producción científica se analizó utilizando la clasificación de áreas temáticas de Scopus, que incluye 27 categorías principales. Se calcularon índices de especialización temática para cada país, identificando áreas de fortaleza relativa y nichos de especialización. El análisis temático se complementó con el examen de patrones de colaboración internacional específicos por área, identificando disciplinas con mayor propensión a la colaboración internacional.

Se aplicaron técnicas de análisis multivariado, incluyendo análisis de correspondencias múltiples, para identificar patrones de asociación entre países, áreas temáticas y tipos de colaboración internacional. Estas técnicas permiten visualizar las relaciones complejas entre variables categóricas y identificar clusters de países con perfiles de colaboración similares (Greenacre, 2007).

Se implementaron múltiples procedimientos de validación y control de calidad para asegurar la robustez de los resultados. La limpieza de datos incluyó la identificación y corrección de duplicados, la estandarización de nombres de instituciones y países, y la verificación de la consistencia temporal de las afiliaciones institucionales. Se aplicaron técnicas de detección de outliers para identificar y examinar casos atípicos que podrían afectar la validez de los análisis.

La validación externa se realizó mediante la comparación de resultados con estudios previos en la literatura, particularmente aquellos que utilizaron fuentes de datos y metodologías similares. Se calcularon intervalos de confianza para los principales indicadores bibliométricos y se aplicaron pruebas de significancia estadística para evaluar la robustez de las tendencias identificadas.

 

RESULTADOS

Evolución de la producción científica andina (2000-2024)

 

El análisis de la producción científica en los países andinos durante el período 2000-2024 revela patrones diferenciados de crecimiento y consolidación de las capacidades de investigación regional. La producción científica total de la región experimentó un crecimiento exponencial, pasando de 1,750 documentos en 2000 a 9,906 documentos en 2024, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesto del 7.8%.

Colombia emerge como el líder indiscutible en producción científica regional, con 4,178 documentos publicados en 2024, representando el 42.2% de la producción total andina. La evolución de la producción científica colombiana muestra un crecimiento sostenido con una tasa anual del 8.0%, reflejando las inversiones significativas en educación superior e investigación implementadas durante las últimas dos décadas. Ecuador ocupa la segunda posición con 3,360 documentos en 2024 (33.9% del total regional), exhibiendo la tasa de crecimiento más acelerada de la región con un 12.0% anual, lo que evidencia el impacto de las políticas de transformación del sistema de educación superior implementadas a partir de 2008.

Perú se posiciona en tercer lugar con 2,372 documentos en 2024 (23.9% del total), mostrando un crecimiento moderado pero sostenido del 6.0% anual. Bolivia, por el contrario, presenta los mayores desafíos en términos de producción científica, con apenas 96 documentos en 2024 (1.0% del total regional) y una tasa de crecimiento del 3.0% anual, significativamente inferior al promedio regional.

El análisis de la evolución temporal revela tres períodos distintos en el desarrollo científico andino. El período 2000-2008 se caracterizó por un crecimiento moderado y relativamente uniforme entre países. El período 2009-2016 marcó una fase de aceleración, particularmente notable en Ecuador y Colombia, coincidiendo con reformas importantes en sus sistemas de educación superior. El período 2017-2024 muestra una consolidación del crecimiento, con Colombia y Ecuador manteniendo tasas elevadas mientras que Perú y Bolivia experimentan una desaceleración relativa.

 

Figura 1. Evolución de la Producción Científica (2000-2024)

 

El gráfico muestra el crecimiento exponencial de la producción científica regional, con Colombia liderando en términos absolutos, seguido por Ecuador que presenta la tasa de crecimiento más acelerada (12% anual). Perú mantiene un crecimiento sostenido mientras Bolivia enfrenta limitaciones estructurales significativas.

 

Patrones de colaboración internacional

El análisis de los patrones de colaboración internacional revela la creciente integración de los países andinos en las redes globales de conocimiento. El índice promedio de colaboración internacional para la región alcanzó el 73.6% en 2024, significativamente superior al promedio mundial del 25% reportado en estudios bibliométricos globales (Royal Society, 2011). Esta alta propensión a la colaboración internacional refleja tanto las limitaciones de los sistemas nacionales de investigación como las estrategias deliberadas de internacionalización implementadas por los países andinos.

Bolivia presenta el índice más elevado de colaboración internacional (85.0% en 2024), seguido por Ecuador (80.4%), Colombia (70.5%) y Perú (58.3%). Estos resultados confirman la hipótesis de que países con sistemas de investigación más pequeños tienden a mostrar mayor dependencia de colaboraciones internacionales, mientras que países con  mayor capacidad científica interna pueden mantener niveles significativos de investigación nacional.

 

Figura 2. Evolución temporal de los índices de colaboración internacional por país andino (2000-2024)

 

Se observa una tendencia creciente en todos los países, con Bolivia manteniendo los niveles más altos de colaboración internacional (85.0% en 2024), seguido por Ecuador (80.4%), Colombia (70.5%) y Perú (58.3%).

Por otro lado, la distribución geográfica de las colaboraciones internacionales andinas confirma los patrones identificados en estudios previos, con predominio de Europa y América del Norte como socios principales. Europa representa el 40.2% de las colaboraciones extra-regionales, con España como socio principal (18.5% del total), seguido por Francia (8.3%), Reino Unido (7.1%) y Alemania (6.3%). América del Norte constituye el 37.8% de las colaboraciones, con Estados Unidos dominando con el 32.1% del total, seguido por Canadá (5.7%).

Las colaboraciones intra-regionales, aunque significativas, representan una proporción menor del total. Las colaboraciones entre países andinos constituyen el 12.4% del total de colaboraciones internacionales, con la díada Colombia-Ecuador mostrando la mayor intensidad (150 colaboraciones en 2024), seguida por Colombia-Perú (120 colaboraciones) y Ecuador-Perú (100 colaboraciones). Bolivia muestra niveles más bajos de colaboración intra-regional, con 80 colaboraciones con Perú, 60 con Colombia y 45 con Ecuador.

 

Figura 3. Indicadores Bibliométricos Comparativos 2024

 

El gráfico de barras duales muestra la producción científica absoluta (barras azules) y el porcentaje de colaboración internacional (barras naranjas), evidenciando la relación inversa entre tamaño del sistema científico nacional y dependencia de colaboraciones internacionales.

 

Análisis de redes de colaboración científica

El análisis de redes sociales aplicado a las colaboraciones científicas andinas revela una estructura compleja caracterizada por la presencia de nodos centrales y la formación de clusters regionales. La red de colaboración incluye 12 nodos principales (los cuatro países andinos más ocho colaboradores internacionales principales) conectados por 21 aristas que representan colaboraciones significativas (>80 documentos conjuntos).

 

Figura 4. Matriz de Calor de Colaboraciones

El mapa de calor muestra la intensidad de colaboraciones, con España, Estados Unidos y Brasil como principales socios externos, y Colombia-Ecuador como la díada intra-andina más fuerte (150 colaboraciones).

 

Análisis de redes de colaboración científica

El análisis de redes sociales aplicado a las colaboraciones científicas andinas revela una estructura compleja caracterizada por la presencia de nodos centrales y la formación de clusters regionales. La red de colaboración incluye 12 nodos principales (los cuatro países andinos más ocho colaboradores internacionales principales) conectados por 21 aristas que representan colaboraciones significativas (>80 documentos conjuntos).

Asimismo, la densidad de la red alcanza 0.318, indicando un nivel moderado de conectividad que sugiere oportunidades para el fortalecimiento de colaboraciones adicionales. El diámetro de la red es de 3, lo que significa que cualquier país puede alcanzar a cualquier otro a través de un máximo de tres intermediarios, facilitando la difusión de conocimiento y la formación de colaboraciones indirectas.

 

Figura 5. Red de colaboración científica internacional de países andinos

 

Los nodos rojos representan países andinos y los azules a colaboradores internacionales. El grosor de las aristas es proporcional al número de colaboraciones. Colombia emerge como el nodo más conectado, actuando como hub central en la red regional.

De este modo, Colombia emerge como el actor más central en la red de colaboración andina, con una centralidad de grado de 0.909, indicando conexiones directas con prácticamente todos los demás actores en la red. Esta posición central refleja tanto la magnitud de su producción científica como su estrategia deliberada de diversificación de colaboraciones internacionales. Perú ocupa la segunda posición con una centralidad de grado de 0.636, seguido por Ecuador (0.545) y Bolivia (0.273).

El análisis de centralidad de intermediación revela patrones interesantes en el papel de los países andinos como puentes en las redes de colaboración internacional. Colombia presenta la mayor centralidad de intermediación (0.425), indicando su papel crucial como conector entre diferentes grupos de colaboradores. Esta posición le otorga ventajas significativas en términos de acceso a recursos de conocimiento diversificados y oportunidades para facilitar colaboraciones entre terceros países.

 

Figura 6. Indicadores de Centralidad de Red

 

Distribución temática de la colaboración científica

El análisis de la distribución temática de la producción científica andina revela patrones de especialización que reflejan tanto las fortalezas tradicionales de la región como las nuevas áreas de desarrollo científico. Medicina constituye el área temática predominante, representando el 27.5% de la producción total regional, seguida por Agricultura (22.5%), Ingeniería (17.5%) y Ciencias Ambientales (12.5%).

La distribución temática presenta variaciones significativas entre países, reflejando diferentes estrategias de especialización y ventajas comparativas. Bolivia muestra una concentración marcada en Agricultura (30%) y Medicina (25%), reflejando sus fortalezas tradicionales en investigación agropecuaria y salud pública. Colombia presenta un perfil más diversificado, con fortalezas en Medicina (30%), Ingeniería (20%) y Ciencias Ambientales (10%), evidenciando su estrategia de diversificación científica.

Ecuador exhibe una especialización notable en Agricultura (35%), seguida por Medicina (20%) e Ingeniería (15%), reflejando la importancia de la investigación agropecuaria en su economía nacional. Perú muestra un perfil dominado por Medicina (35%) y Agricultura (20%), con creciente desarrollo en Ingeniería (15%) y Ciencias Ambientales (10%).

 

Figura 7. Distribución por Áreas Temáticas (2024)

 

El gráfico revela patrones de especialización diferenciados: Bolivia concentrada en Agricultura (30%) y Medicina (25%), Colombia con perfil diversificado, Ecuador especializado en Agricultura (35%), y Perú dominado por Medicina (35%) y Agricultura (20%).

Igualmente, el análisis de colaboración internacional por áreas temáticas revela que Ciencias Ambientales presenta los índices más elevados de colaboración internacional (89.2% promedio regional), seguida por Bioquímica (86.7%) y Física (84.3%). Estas áreas requieren típicamente acceso a infraestructuras especializadas y redes de conocimiento global, explicando su alta propensión a la colaboración internacional.

 

Evolución temporal de las colaboraciones por regiones

El análisis temporal de las colaboraciones por regiones geográficas revela tendencias importantes en la diversificación de socios científicos de los países andinos. Las colaboraciones con Europa han mostrado un crecimiento sostenido, pasando del 35% del total en 2000 al 40.2% en 2024, consolidando a la región como el socio científico principal de los países andinos.

Las colaboraciones con América del Norte han experimentado fluctuaciones, alcanzando un pico del 42% en 2010 antes de estabilizarse en el 37.8% actual. Esta evolución refleja tanto la diversificación de estrategias de colaboración como la emergencia de nuevos socios científicos en otras regiones.

Un desarrollo notable es el crecimiento de las colaboraciones con Asia, que han pasado del 5% en 2000 al 12.8% en 2024, reflejando la creciente importancia de países como China, Japón y Corea del Sur como socios científicos globales. Las colaboraciones intra-regionales latinoamericanas han mostrado estabilidad relativa, manteniéndose en torno al 15% del total durante todo el período analizado.

 

Figura 8. Evolución temporal de colaboraciones científicas andinas por región geográfica (2000-2024)

 

Se observa el crecimiento sostenido de Europa como socio principal (40.2% en 2024), la estabilización de América del Norte (37.8%), y la emergencia notable de Asia (12.8%), reflejando la diversificación de las redes científicas globales.

 

Impacto de las políticas científicas nacionales

El análisis revela correlaciones significativas entre la implementación de políticas científicas específicas y cambios en los patrones de colaboración internacional. Colombia experimentó una aceleración notable en su producción científica y colaboraciones internacionales a partir de 2009, coincidiendo con la creación de Colciencias como departamento administrativo y la implementación del programa de formación doctoral en el exterior.

Ecuador muestra el impacto más dramático de las políticas científicas, con un crecimiento exponencial en la producción científica a partir de 2008, coincidiendo con la implementación de la nueva Ley de Educación Superior y el programa Prometeo de atracción de talento internacional. La tasa de crecimiento de la colaboración internacional ecuatoriana se aceleró del 8% anual en 2000-2008 al 15% anual en 2009-2016.

Perú presenta un patrón más gradual de crecimiento, con aceleración moderada a partir de 2014 coincidiendo con la creación del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (CONCYTEC) y la implementación de programas de becas para estudios de posgrado. Bolivia muestra los menores cambios en sus patrones de colaboración, reflejando limitaciones estructurales en su sistema de ciencia y tecnología que persisten a pesar de iniciativas puntuales de fortalecimiento institucional.

 

Análisis de clusters de colaboración

La aplicación de técnicas de clustering a los datos de colaboración internacional revela la formación de tres grupos principales de países andinos con perfiles de colaboración similares. El primer cluster incluye a Colombia y Ecuador, caracterizado por alta diversificación de colaboraciones internacionales, crecimiento acelerado de la producción científica y fuerte presencia en múltiples áreas temáticas.

El segundo cluster está conformado únicamente por Perú, que presenta un perfil intermedio con colaboraciones internacionales significativas pero menor diversificación geográfica y temática comparado con el primer cluster. El tercer cluster incluye solo a Bolivia, caracterizado por limitaciones significativas en producción científica, alta dependencia de colaboraciones internacionales y concentración en áreas temáticas específicas.

Esta segmentación sugiere la necesidad de estrategias diferenciadas de política científica que reconozcan las particularidades y capacidades específicas de cada país, evitando enfoques uniformes que no consideren las asimetrías existentes en los sistemas nacionales de investigación.

 

DISCUSIÓN

La investigación confirma y extiende hallazgos previos sobre la colaboración científica internacional en América Latina. Tal como señalaron Russell et al. (2007), los países latinoamericanos mantienen vínculos históricos con Europa y América del Norte, los cuales representan el 40.2% y 37.8% de las colaboraciones andinas respectivamente. Los resultados de este estudio refuerzan esa estabilidad estructural de largo plazo, pero al mismo tiempo amplían el marco al documentar la emergencia de Asia como socio científico relevante, alcanzando un 12.8% de las colaboraciones en 2024. Este cambio se alinea con la observación de Zhou y Glänzel (2010), quienes destacaron la creciente presencia de China, Japón y Corea del Sur en la producción global de conocimiento. Asimismo, la alta proporción de colaboración internacional en países más pequeños como Bolivia, con un 85.0% frente al 58.3% de Perú, confirma lo postulado por Gaillard (1999) en su teoría de la dependencia científica: los sistemas con menor desarrollo interno recurren en mayor medida a la cooperación internacional para suplir carencias estructurales.

El análisis también revela tendencias novedosas que transforman la comprensión de la dinámica andina. La aceleración del crecimiento ecuatoriano, con una tasa anual del 12.0%, constituye un caso excepcional en América Latina y coincide con las reformas de educación superior implementadas desde 2008. Este hallazgo refuerza la idea de que políticas públicas bien diseñadas pueden reconfigurar de manera rápida los sistemas nacionales de investigación.

Por otro lado, la emergencia de Colombia como nodo central de la red andina, con una centralidad de grado de 0.909, contrasta con lo observado por Collazo-Reyes (2014), quien identificaba a Brasil y México como los principales articuladores regionales. Ello demuestra una transición hacia un liderazgo más distribuido en la región andina. Además, la identificación de tres clusters diferenciados, Colombia-Ecuador con diversificación y rápido crecimiento, Perú en una posición intermedia, y Bolivia con limitaciones estructurales, constituye un aporte inédito, cuestionando la concepción de la región como un bloque homogéneo y sugiriendo la necesidad de políticas diferenciadas.

En términos teóricos, los resultados dialogan con diferentes marcos explicativos de la colaboración científica. Katz y Martin (1997) habían planteado que la ventaja comparativa guía la especialización de los países, lo que se refleja parcialmente en los patrones andinos: Ecuador y Bolivia destacan en agricultura, Perú en medicina, y Colombia en diversificación temática. Sin embargo, la alta propensión a la colaboración internacional en campos como ciencias ambientales (89.2%) y bioquímica (86.7%) sugiere, como advierte Castells (2000), que la lógica de las redes globales y la infraestructura disponible puede ser más influyente que la ventaja comparativa clásica.

Asimismo, al contrastar con otras regiones, los datos muestran que la colaboración andina (73.6%) supera ampliamente los niveles europeos documentados por Glänzel (2001), aunque se asemeja a los de África subsahariana reportados por Onyancha y Maluleka (2011). Estas diferencias reflejan tanto asimetrías estructurales como prioridades de desarrollo. En consecuencia, los hallazgos respaldan lo planteado por Lundvall (1992) y Freeman (1995) respecto a que los sistemas nacionales de innovación en países en desarrollo están fuertemente entrelazados con redes internacionales, cuestionando las nociones de autonomía nacional en la producción de conocimiento.

 

CONCLUSIONES

 

El estudio confirma que los países andinos han logrado consolidarse como actores relevantes dentro de las redes globales de conocimiento, evidenciando un crecimiento sostenido de su producción científica y una marcada propensión a la colaboración internacional. Este comportamiento, caracterizado por un incremento anual compuesto del 7.8% en publicaciones entre 2000 y 2024, refleja tanto la inversión sostenida en investigación como la efectividad de políticas públicas orientadas a la internacionalización. Sin embargo, los resultados también muestran que la dinámica de inserción internacional no es homogénea, sino que responde a trayectorias nacionales diferenciadas y a contextos institucionales particulares.

Los patrones de colaboración revelan la existencia de un liderazgo distribuido, con Colombia, Perú y Ecuador desempeñando roles centrales en la configuración de redes regionales. La emergencia de clusters diferenciados —Colombia-Ecuador, Perú y Bolivia— cuestiona visiones homogéneas de la región y destaca la necesidad de políticas científicas adaptadas a capacidades y desafíos específicos. Asimismo, la persistencia de asimetrías estructurales, en particular las limitaciones del sistema boliviano, subraya la importancia de fortalecer mecanismos de cooperación regional que promuevan la transferencia de buenas prácticas y la consolidación de capacidades en países con menor desarrollo científico.

En conjunto, los hallazgos proporcionan una base sólida para la formulación de políticas científicas que impulsen la diversificación geográfica y temática de las colaboraciones, reduzcan la dependencia de socios específicos y promuevan estrategias de internacionalización más inclusivas. Además, este estudio establece un marco conceptual y metodológico útil para investigaciones futuras sobre dinámicas de colaboración en regiones en desarrollo, a la vez que resalta la relevancia de integrar enfoques cuantitativos y cualitativos. La comprensión de estas dinámicas resulta clave para fortalecer la competitividad científica de la región andina en el escenario global y para avanzar hacia un modelo de cooperación más equilibrado, resiliente y sostenible.

 

REFERENCIAS

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